La arquitectura modular se basa en el diseño y uso de sistemas compuestos por elementos separados, que son similares en tamaño, forma y naturaleza funcional. Éstos elementos pueden enlazarse entre sí, sustituirse o bien añadirse.
Los módulos prefabricados deben ser eficientes en cuanto al espacio, estéticamente agradables y lo suficientemente flexibles para formar una variedad de configuraciones. Hoy en día la arquitectura modular no tiene límites. Un ejemplo de construcción modular puede ser un colegio moduar, un hospital modular o una oficina modular entre muchas otras construcciones.
La arquitectura modular ha ido evolucionando de manera constante durante los últimos años, hasta convertirse hoy en día en la alternativa perfecta a la construcción tradicional. Este tipo de arquitectura surgió a principios del siglo XlX en Estados Unidos con las primeras construcciones móviles. Se utilizaban para las familias nómadas que debían mudarse cada cierto tiempo, no necesitaban una vivienda instalada en un lugar fijo, y vivían en este tipo de casas que les permitían añadir módulos en función de sus necesidades, instalarlos en un sitio y posteriormente reubicarlos donde necesitaran..
Después de la II Guerra Mundial muchos soldados volvieron a los EEUU con la idea de adquirir una casa. Fue tan alta su demanda que no había suficientes hogares para todos. Entonces, empezaron a crearse empresas especializadas en el sector y consiguieron crear hasta 200.000 viviendas que consiguieron dar respuesta a esta necesidad.